Capítulo 58

 

El Retorno de Cristo II

 

 

Nuestros amigos tenían una sensación extraña, especialmente Charles y Francisco. Pensaban que todo estaba a punto de terminar. El desagradable sentimiento de "¿y ahora qué?" que sucede a cada etapa de consecución tanto material como espiritual les estaba invadiendo. Habían desentrañado grandes misterios. Sus charlas acerca de la figura de Jesús y luego de Jesucristo les habían elevado hasta sentirse en el cielo. En cierto modo era como si hubiesen estado con los protagonistas de la historia. Como si les hubiesen palpado y dicho: Estamos aquí, a vuestro lado. Jesús, María... María Magdalena, José...permanecemos con vosotros apoyándonos.
En sus conversaciones habían tocado con sus manos las pirámides, la cruz, el nuevo cuerpo del Maestro Jesús. ¿Y ahora qué les esperaba? ¿Un futuro incierto?

Y ésta fue la causa por la que la conversación de aquella tarde se inició de esta forma...

-¿Crees que la venida del Hijo del Hombre, tal y como lo expresaba Mateo se refería a Jesús? -preguntó Francisco-.

-No –contestó Xavier-. Para mí, es evidente que hablaba del nuevo retorno de Cristo, de su segunda venida al mundo, aunque yo creo que ya ha estado en varias ocasiones más, como máximo representante del Amor de Dios, y como emisario del deseo de liberación del hombre y su profundo anhelo de conocer la verdad que nos hará libres.

A ese respecto quiero haceros saber una visión muy vívida que tuve hace algunos años.

Eran las 6:35 de la madrugada del día 17 de Febrero de 1991, luna llena de acuario.

-Sí que te lo tomaste en serio -dijo con cariño Charles.

-Ya sabes que hay visiones y Visiones. Y ésta era de tremenda importancia para mí. Era tan vívida y con tal alto contenido universal y personal, que me levanté inmediatamente de la cama y tomé nota de la hora.

-Sigue por favor-rogó Charles.

-La visión era tan intensa que me impulsó fuera de la cama e ir a mi ordenador y averiguar las posiciones planetarias de aquel magno momento en la historia, en el que Cristo había tomado cuerpo físico... otra cuestión será cuándo decida darse a conocer a la humanidad.

-¡Cómo vas a saber cuándo fue exactamente, si de eso hace ya dos mil años! –exclamó con incredulidad Charles.

-No me refiero a hace dos mil años, sino a nuestro tiempo.

-No te entiendo

-¿Lo que nos estás intentado decir es que Cristo vuelve a estar entre nosotros?

-Así es-afirmó Xavier con solemnidad.

-Vamos Xavi. Una cosa es que nos convenzas de platillos volantes en la antigüedad, extraterrestres, telepatía, viajes en el tiempo a la época de los faraones, de Dios, del diablo, de curaciones o exorcismo, de súper conciencias... bueno un sin fin de afirmaciones que no pueden ser comprobadas por la ciencia, pero creo que esto ya excede mi capacidad de buena voluntad.

-Amigo Charles, ten un poco más de fe en mí. Sé que es mucho pedir, pero no olvidemos que por alguna causa estamos aquí los tres reunidos.

-Creo que lo que hemos estado hablando este año, puede tener sentido. Vamos a confiar en lo que nos va a decir -añadió Francisco.

-De acuerdo. Os aseguro que si no fueseis mis amigos, ya habría regresado a América -respondió Charles con una sonrisa en los labios, y añadió-. Sinceramente, sólo me quedáis en este mundo vosotros dos. Sois mi única tabla de salvación. Estoy muy decepcionado de la vida.

-No digas eso, Charles. Ya verás cómo la luz vuelve a brillar en tus ojos-

-¡Tengo tantos deseos de que así ocurra! ¡Anhelo de tal forma expresar mi reconciliación con la fe, que no sé si podré cumplir mi aspiración!

-¡Mi amigo Charles! -añadió Francisco-. Todos hemos tenido terribles pérdidas. Yo mismo perdí dos madres. Una física, la otra espiritual, pero, aunque la historia parece que ha terminado, tengo fe en que nuestro caminar juntos no ha hecho nada más que empezar. No importa la edad que tengamos.

Charles y Xavier miraron a Francisco. Tenía dos lágrimas en sus ojos, pero su rostro resplandecía. Y en ese momento fue el científico quien animó al sacerdote. El amor de tres corazones se fusionó en aquel preciso instante.

-Sigue, por favor, Xavier- Creo que Francisco tiene razón.

Hay una imagen que expresa el estado de ánimo de aquellos tres hombres, si bien sólo puede comprenderse en personas más jóvenes.

Tres niños que miran al infinito del cielo y del mar entrelazando sus brazos sobre los hombros con la esperanza de ver un milagro. Tres muchachos que se saben amigos desde y para siempre.

 

 El amor inmenso de sus corazones se expresó durante unos segundos externamente como silencio.

Los tres miraron a una gaviota que volaba sobre la mesa de la cafetería. El animal no debería estar allí, pero estaba.

 Y Xavier abrió el cofre de su corazón mostrándoles el tesoro más preciado y custodiado en el interior del mismo hasta que llegase el momento. Y ése solemne y esperado instante había llegado.

-Permitidme que os cuente esa visión, pues tiene cosas muy interesantes, al menos para mí.

La primera consideración es que Él no estaría sujeto a los condicionantes planetarios, pues está muy por encima de esos factores; pero serán los que posiblemente usará en Su nueva singladura entre nosotros.

En la visión percibí una fiesta en la cima de una montaña de Constantinopla, la actual Estambul, y la antigua Bizancio. Yo caminaba, acompañado por un amigo, hacia ese lugar. Preguntamos a un joven acerca de la fiesta que se celebraba en la montaña. Nos dijo que Cristo había desposado a María, simbólicamente significaba que Cristo se había desposado con Maya o que había tomando de nuevo un cuerpo físico o de apariencia física... y no cómo en los dos episodios anteriores en los que nació de una mujer.

Xavier continuó, sin darse cuenta de que el padre Francisco se estaba poniendo blanco.

-En la siguiente escena, me vi en Barcelona, ante el edificio en el que está ubicado el "Restaurante de las 7 puertas". Allí, encima de la cúpula de la derecha, la que corresponde al signo de Acuario, vi que estaba sentado el nuevo Cristo. Vestía una túnica blanca. Su figura juvenil debía tener unos dos metros de altura y aparentaba tener unos treinta años.

 

El edificio mencionado es muy singular -siguió explicando Xavier-. Fue construido en 1836 bajo la inscripción "A FUNDAMENTIS ERECTA". Tiene 32 arcadas distribuidas entre las 3 fachadas principales. En las arcadas hay altorrelieves con diferentes alegorías de la industria, comercio y navegación. En lugar de utilizar gigantes o bestias alegóricas, usa figuras de niños al estilo de Rubens.

Bajo la terraza están los 12 signos del zodíaco, esculpidos en altorrelieve.

Concretamente, bajo el signo de Acuario, hay dos representaciones inscritas en medallones.

En la primera se observan 4 niños. Uno de ellos portando el caduceo de Mercurio.

En el segundo medallón, bajo la columna de la derecha, hay otros 4 niños. Uno de ellos está saliendo de un barril abierto. Este detalle me recordó a Diógenes. Los relieves están firmados por JX.

 Un aspecto interesante está plasmado en las paredes que hay justamente debajo del signo de Acuario. Su icono no es el tradicional, pues está simbolizado con aspectos hieráticos. Parece que el autor deseaba enfatizar el signo en cuestión. Para terminar la descripción, diré que en un nivel inferior hay un altorrelieve. Es un pez doble. Posee una única boca, de la que emana agua, y ésta se vierte sobre una concha que la esparce por todas las direcciones.

En la terraza hay 4 cúpulas. Asentada cada una en los 4 ángulos del edificio y sobre una base cuadrada de 7 x 7 metros, y las diagonales del cuadrado encaran los 4 puntos cardinales.

-Tenemos que ir a ver ése edificio-dijo Charles.

-Creo que sí -añadió Francisco-, cuya mente se había disociado del cuerpo y sentía un extraño desvanecimiento.

-Mi amigo –continuó Xavier-, es decir mi yo inferior o personalidad...

-¿Era o no era un amigo tuyo? –preguntó Charles un tanto confundido.

-No. En realidad era yo mismo. Ya sabes que las visiones o los sueños muchas veces son así. Es como si en ocasiones fuésemos varias personas a la vez.

-Entendido.

-Como os decía, mi personalidad se fue a pasear para ver a sus amigos, pero mi Yo superior o alma, se acercó a Cristo y se arrodilló a sus pies. Xavier le pidió cierta cosa y luego Cristo le dijo que estaba llamando a todos los discípulos del mundo con el propósito de que se pusieran a trabajar. Cada uno en el lugar en que se encontrase.

 Entonces el padre Francisco acabó de desmayarse, y no se dio de bruces con la mesa de la cafetería porque Xavier, rápido como una centella, le sostuvo con la palma de la mano. Le tumbaron en un sofá colocando la cabeza lo más bajo posible, y con un pañuelo empapado en agua le humedecieron las sienes.

-¡Francisco! ¡Francisco! –le susurró Charles.

 Por fin, después de un par de minutos, Francisco volvió en sí recuperando el color de sus mejillas.

 -No puedo creer lo que acabo de escucharte Xavier -fueron sus primeras palabras, y después continuó- ¿Así es que aquello que yo contemplé también en un sueño, de hace unos cuantos años, era el retorno de Cristo? ¿Su nueva reencarnación? ¡Y yo no lo reconocí!

 -¿También viste lo mismo?- preguntó Xavier.

–Esencialmente sí. A mí, me pareció que alguien muy luminoso me llamaba a trabajar; pero, la verdad, pensé que se trataba del Papa que estaba sobre la cúpula central de la Basílica del Pilar...

Francisco, recuperado de su pasajero desmayo, pregunto: ¿Así que reconociste que el lugar escogido por Cristo para manifestarse nuevamente era Constantinopla o Estambul?

Si, el significado era claro y contundente. Estambul era el lugar designado para ello, aunque ignoro cómo se seguirá desarrollando el plan de acción de Cristo.

¿Ves quizás una línea de continuidad con su antigua encarnación en Nazaret?

Los planes de la Jerarquía se proyectan a siglos vista y no son percibidos por aquellos que apenas vivimos uno; pero parece seguro que en el Departamento de Religiones, que dirige Cristo, se ha querido dejar una semilla en el Judaísmo y también hace 4.000 años se dejó otra semilla en el Hinduismo... quizás haya habido otras manifestaciones del mismo Cristo en Asia; pero con el paso de los siglos se han convertido en leyendas.

¿Entonces ves esa línea que nos conduce a través de las religiones más importantes?

Parece evidente que Turquía está destinada a ser una gran baza para la fusión de las religiones. Su trayectoria, de Islamismo moderado, puede ser un buen caldo de cultivo para que en el futuro próximo se produzcan grandes cambios en gran parte de la humanidad.

 


wigs for women wig types short wigs for black women human hair wigs for white women paula young wigs best wig types wig types < /div>